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Sin categoría

Salmos…

Salmo 63(62),2.3-4.5-6.8-9.

Señor, tú eres mi Dios,
yo te busco ardientemente;
mi alma tiene sed de ti,
por ti suspira mi carne
como tierra sedienta, reseca y sin agua.

Sí, yo te contemplé en el Santuario
para ver tu poder y tu gloria.
Porque tu amor vale más que la vida,
mis labios te alabarán.

Así te bendeciré mientras viva
y alzaré mis manos en tu Nombre.
Mi alma quedará saciada
como con un manjar delicioso,
y mi boca te alabará
con júbilo en los labios.

Veo que has sido mi ayuda
y soy feliz a la sombra de tus alas.
Mi alma está unida a ti,
tu mano me sostiene.noche estrellada


Imagen

Fadellin Daraa…

Fadellín Daraa...


Caída…

Vuelve a empezar

Caídas.

El Señor, en el camino del Calvario, cayó por tierra tres veces, pero se levantó. A pesar de lo tremendo del sufrimiento y de la ingratitud, los insultos y los castigos, se levantó, quiso levantarse.

También nosotros debemos aprender del Señor, porque lo importante no es tanto el no caer, sino el levantarse de cada caída.

En el Cielo nos sorprenderemos de ver a muchos, muchísimos santos, que lo fueron no tanto porque no hayan caído nunca, sino porque siempre se levantaron, perseveraron una y otra vez sin quedarse en el suelo, en el barro del pecado.

Por eso el Señor nos dice en su Evangelio que quien persevere hasta el fin, se salvará.

Mientras estamos en este mundo, somos pecables y podemos caer. Es más, es casi seguro que caeremos. Pero no debemos quedarnos en el suelo, o por desesperación entregarnos a más y mayores pecados. ¡No! Sino que debemos levantarnos con una sincera y completa confesión, y hacer el propósito de no volver a pecar. Y aunque toda nuestra vida sea un continuo caer y levantarnos, con el tiempo venceremos y alcanzaremos el Cielo, porque muchos bienaventurados están en el Paraíso porque no se cansaron de levantarse.


Mensaje…

Mensaje a los Caballeros de la Purísima

Combate.

Todo cristiano debe librar un combate en este mundo, contra las fuerzas del mal. Y nosotros, los Caballeros de la Purísima, tenemos doblemente que librarlo, pues Satanás odia especialmente a los que son de María, a los fieles que se han consagrado a Ella y que tratan de vivir por Ella y para Ella, y nosotros somos de éstos. Pero a no tener miedo, puesto que servimos a una Reina que todo lo puede, que es la Omnipotencia Suplicante y que es Todopoderosa no por naturaleza como lo es Dios, sino por gracia, porque Dios así lo quiere. Entonces no hay nada que temer, simplemente debemos ser prudentes pero no miedosos. La empresa que tenemos por delante es desmesurada, pues casi todo el mundo está al servicio de Satanás, porque quien peca se pone a su servicio; y en cambio los que estamos con la Virgen somos un puñado de hombres. Pero también es bueno recordar aquí que fueron solo doce los Apóstoles del Señor, que evangelizaron el mundo. Así que apoyémonos en el Señor y en su Madre y emprendamos grandes obras por nuestra Reina y Señora. Lo que Ella mande, pondremos por obra. Y si estamos dudosos de si son órdenes suyas, consultémoslas con nuestro director espiritual.

¡Ave María Purísima!
¡Sin pecado concebida!23 mayo 2010..rosal trep. floración única


Prédicas…

«El que hace la voluntad de mi Padre…, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» 

      «Mis pensamientos no son vuestros pensamientos», dice el Señor(Is.55,8). El mérito, no consiste en hacer mucho o en mucho dar, sino en recibir, en amar mucho. Se ha dicho, que «es mucho más dulce dar que recibir»(Hch. 20,35), y es verdad; pero cuando Jesús quiere reservarse para sí la dulzura de dar, no sería delicado negarse. Dejémosle tomar y dar todo lo que quiera, la perfección consiste en hacer su voluntad, y el alma que se entrega enteramente a él es llamada por Jesús mismo «su madre, su hermana» y toda su familia. Y en otra parte: «Si alguno me ama, guardará mi palabra» (es decir, hará mi voluntad) y «mi Padre le amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada» (Jn 14,23). ¡Oh, qué fácil es complacer a Jesús, cautivarle el corazón! No hay que hacer más que amarle, sin mirarse una a sí misma, sin examinar demasiado los propios defectos…

Los directores hacen progresar en la perfección, imponiendo un gran número de actos de virtud, y llevan razón; pero mi director, que es Jesús, no me enseña a contar mis actos, me enseña a hacerlo todo por amor, a no negarle nada, a estar contenta cuando él me ofrece una ocasión de probarle que le amo; pero esto se hace en la paz, en el abandono, es Jesús quién lo hace todo, y yo no hago nada.imagenes-cristianas-la-voluntad-de-dios


Santo Evangelio…

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo  ( 12, 46-50)
Gloria a ti, Señor.


“Señalando con la mano a los discípulos, dijo: “Éstos son mi madre y mis hermanos””

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablan con él. Uno se lo avisó: Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.”
Pero él contestó al que le avisaba: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”
Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre”.

Palabra del Señor.

2997373-hermosas-flores-en-las-praderas-del-valle-de-California--Foto-de-archivoGloria a ti, Señor Jesús.


Mensaje…

Mensaje sobre la oración

Dones de Dios.

“Tiene que implorar el alma que tiende a la pureza, porque de lo contrario no la alcanzaría.”

(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)

Comentario:

Los dones de Dios se alcanzan con perseverancia, pero también es muy cierto que Dios los otorga, y que sin Él nada podemos lograr.

Por eso todo don viene de Dios, y Él lo concede por nuestra oración perseverante.

También la pureza y santidad es un don que tenemos que conquistar con nuestra voluntad, secundando la gracia de Dios que nos la da si la pedimos en la oración.

Así que en realidad todo depende de la oración.

No espere conseguir nada el que no reza cada día, porque Dios concede sus dones y gracias sólo a quien le reza pidiéndoselos.

Ya lo ha dicho el Señor en el Evangelio: “El que busca, encuentra; el que pide, recibe, y al que llama, se le abrirá”. Pero es necesario buscar, pedir y llamar con la oración, ya que de lo contrario no encontraremos, ni recibiremos, ni nos abrirán la puerta del tesoro de Dios, y nos quedaremos pobres, cada vez más pobres, hasta que al final de nuestra vida nos quitarán hasta lo que creíamos tener, y así terminaremos en el abismo infernal.

No desfallezcamos en la oración, porque todos los bienes nos vienen a través de ella, y muchos males evitamos y hacemos evitar a nuestros seres más queridos, por medio de nuestra oración confiada y constante.vehicles-ships-ocean-dark-cg-digital-art-manipulation-fantasy-night-moonlight-moon-cities-artistic-wallpaper-198481