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Sin categoría

Salvar…

Enseñanzas del Evangelio

Salvar la vida.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. (Mt 10, 39).

Enseñanza:

Los hombres muchas veces nos olvidamos de que esta vida terrena es tiempo de prueba, y que debe usarse para ganar la Vida eterna.

¡Cuántas veces queremos ser felices en este mundo, y los medios de comunicación nos prometen felicidad para todos, y nosotros, tantas veces, seguimos ese cantar melodioso pero que esconde un peligro, pues quien quiera vivir bien y feliz en este mundo, corre el riesgo de perder la Felicidad con mayúscula, que es el Cielo!

Efectivamente tenemos que tener bien presente que esta vida en la tierra no es un todo, sino una preparación a lo que será realmente definitivo: la eternidad.

De modo que es un excelente negocio sacrificar nuestra vida en este mundo y ofrecerla a Dios y para que venga su Reino, porque de esa manera nos ganamos un puesto de honor en el Paraíso.

Si queremos pasarlo bien en este mundo, tal vez pongamos en peligro la eternidad, porque nos olvidaremos que al Paraíso se llega por el camino regio de la cruz.

Pensemos un poco en estas cosas y hagamos caso al Señor que nos sugiere ofrecer nuestra vida por la salvación de las almas y para gloria de Dios.3


Reflexiones…

Reflexionando con la Biblia

La tierra era confusión y caos.

La tierra era confusión y caos, y tinieblas cubrían la faz del abismo, mas el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. (Génesis 1, 2)

Reflexión:

Esta confusión y caos venía de la caída de los ángeles encabezados por Lucifer, porque Dios crea todo en orden, y el desorden lo hace el pecado, el Maligno. Si el texto dice que había confusión y caos, esto no puede imputarse a Dios, que crea todo con orden, sino al Mal. Pero allí estaba el Espíritu Santo preparando todo para la creación del hombre, destinado a ocupar los puestos vacíos en el Cielo, que dejaron los ángeles rebeldes. Por eso no se puede decir que el Espíritu Santo actúa solo desde Pentecostés, sino que desde el principio el Espíritu obró en todo.primavera-en-un-bosque-bonito-1665


Imagen

Bosques maravillosos…

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Caridad…

Tema de actualidad

Falta de caridad.

Ya está profetizado que en los últimos tiempos el mal será tan grande, que en muchos la caridad se enfriará. Y esa profecía se está cumpliendo en nuestros días, pues es tal el número de delitos, mentiras, crímenes y males de todo tipo que se cometen cada día, que hasta los más buenos se van como enfriando en el bien, y los hombres nos vamos como endureciendo el corazón.

Pero es bueno si nos damos cuenta de esto, porque será el primer paso para corregir este defecto, puesto que el Señor quiere que seamos misericordiosos y caritativos con todos, y según sea nuestro amor y misericordia para los demás, así será el Amor y la Misericordia de Dios para con nosotros.

Recordemos que Dios nos ve. Él ve todo lo que hacemos, decimos o pensamos. Y ve también el Señor todo lo que dicen, hacen y piensan los demás, todos los hombres. De modo que no esperemos premio de los hombres sino de Dios, que ve absolutamente todo y premia por el bien realizado, como también castiga, en este mundo o en el venidero, las faltas de caridad.

Dios ve todo, y que eso nos sea un consuelo y un aliciente para hacer el bien y evitar el mal, sabiendo que aunque los hombres nos paguen con ingratitud y males, Dios nos premiará en el más allá, y ya a veces también en este mundo, por nuestra caridad para con todos.

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Saludos…

Felíz inicio de semana para…
tod@s mis amistades…
los quiero y Dios los bendiga…
Amén…


Humildad…

El burrito

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En la biografía del padre Jaime Piulachs, S.J. “Un jesuita rebelde”, su autor, mosén José Ricart, recoge retazos de la correspondencia del santo jesuita que no tienen desperdicio. Entre ellos, las siguientes líneas escritas en una postal con la fotografía de… un burro, enviada desde Cavallers en agosto de 1967. Según mosen Ricart, encierran el “secreto” del padre Piulachs, “su especie de  testamento”.

(..) es de un amigo mío (la foto de la izquierda) muy edificante y al que mucho me gustaría imitar en muchas de sus virtudes. Siempre calla (fuera de algún rebuznillo); nunca se queja, no tiene pretensiones de caballo; carga con todo como lo que es, como un burro. Cuando la gente quiere insultar a otro le dicen su nombre y él no se molesta: le da un comino; se ve que aprendió aquello de “oprobios, injurias, afrentas, etc.” Es el más humilde de los animales. Y por humildad, mereció estar con Jesús: en su nacimiento, en su huída a Egipto, llevándolo encima en los momentos duros de la persecución; y después en los gloriosos de la entrada en Jerusalén; y en esos momentos de gloria y de palmas y de andar sobre vestiduras, no se envanecía, porque sabía que esto no era por él sino por el que llevaba encima: él no era sino el borriquito de Jesús. Pidamos al Señor que nos haga también esta gracia a nosotros.

Texto obtenido de la Revista Ave María, nº 656 Agosto-Septiembre de 2000


Catecismo…

Repasando el Catecismo

1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre? 1-25 Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza. (Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

Comentario:

Dios es perfectamente feliz en sí mismo, no necesita de nada ni de nadie para ser feliz. Él nos ha creado a cada uno de nosotros por puro amor y con completa libertad, no por necesidad sino solo para que tengamos la posibilidad de ir a gozar de Él en el Cielo.

Tenemos que agradecer a Dios el habernos creado, porque en nuestro lugar podrían existir millones de seres humanos, pero no, Él ha querido por pura bondad suya crearnos a nosotros, sacarnos de la nada, de la inexistencia, para darnos el ser.

Demos gracias a Dios por existir, porque ya somos eternos y no moriremos más, sino que nuestra alma existirá por toda la eternidad, en el Cielo si cumplimos los Mandamientos, o en el Infierno si no los cumplimos.

Dios quiere que seamos felices, y en el Cielo seremos felices para siempre de un modo que no podemos ni siquiera imaginar. Pero antes tenemos que pasar esta prueba que es la vida sobre la tierra, que es como una antesala de la eternidad, y que no debemos vivirla como si fuera lo único, sino aprovecharla para perfeccionarnos y ser santos, porque solo tenemos esta vida para ello, y luego viene la muerte, el juicio y la eternidad, dichosa para los buenos, y horrorosa para los malos.

Es necesario que tengamos plena conciencia de que Dios nos ha creado, que no somos fruto del azar, sino que Dios nos ha pensado desde toda eternidad y somos importantes para Dios, aunque para el mundo seamos una nada.

No defraudemos a Dios, no lo desilusionemos obrando mal y siendo malos, sino agradezcámosle el amor que nos tiene, tratando de ser lo más buenos que podamos, porque amor con amor se paga.

Dice el poeta: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Pero sabemos muy bien que esto no es así, porque Alguien ha dicho: “Yo soy el Camino”, y es Jesucristo, el Hijo de Dios, que nos ha dejado el ejemplo y nos da la gracia para ayudarnos a recorrer el mismo camino que Él nos trazó.

Pensemos en el Cielo que nos espera para sobrellevar las penas y trabajos de esta vida, sabiendo que Dios nos ama infinitamente y que nos ha creado por amor y para que seamos felices con Él en el Paraíso.

Entonces tengamos en claro que venimos de Dios, porque Él nos ha creado; y vamos hacia Dios, porque Él nos juzgará y nos dará, ¡ojalá!, el Cielo prometido, donde lo poseeremos para siempre.

¡Alabado sea Dios!6648530_orig