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Sin categoría

Consejos…

“Puesto que me preguntaste, Juan carísimo en Cristo, de qué modo debes aplicarte para adquirir el tesoro de la ciencia, este es el consejo que te doy:

1) que por los riachuelos y no de golpe al mar procures introducirte, ya que conviene ir a las cosas difíciles a través de las más fáciles.

2) Por tanto, este es mi consejo y tu instrucción. Sé tardo para hablar e incorpórate tarde a los coloquios;

3) depura tu conciencia.

4) No abandones el tiempo dedicado a orar;

5) ama permanecer en tu celda, si quieres ser introducido donde está el vino añejo.

6) Muéstrate amable con todos;

7) no pretendas conocer con todo detalle las acciones de los demás;

8) con nadie te muestres muy familiar, porque las familiaridades originan desprecios y suministran materia para sustraerse al estudio;

9) en lo que dicen o hace los mundanos no te impliques de ninguna manera;

10) apártate del discurso que pretende explicarlo todo;

11) no dejes de imitar los ejemplos de los santos y hombres buenos;

12) sin importarte a quién oigas, encomienda a la memoria lo que se diga de bueno;

13) lo que leas y oigas, esfuérzate en entenderlo;

14) acerca de los asuntos dudosos, cerciórate;

15) y preocúpate de guardar cuanto puedas en el cofre de la mente, como quien ansía llenar un recipiente;

16) no pretendas lo que es más alto que tú. Siguiendo estas indicaciones, echarás ramas y darás frutos útiles a la viña del Señor Altísimo, mientras vivas. Si sigues estos consejos, podrás alcanzar aquello a lo que aspiras”.

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Oración…

 

Quince minutos con Jesús Misericordioso

Lo importante es amar. 

Jesús Misericordioso, ayúdame a comprender que lo importante en la vida es amar, amarte a Ti y amar a mi prójimo. Porque sólo el amor es el que da valor a las obras y los sacrificios. Sin amor a Dios y a los hermanos, somos los seres más pobres de la tierra.

Jesús, ¡cuántas veces me olvido de elevarte, durante el transcurso del día, un  pensamiento de amor! Ojalá yo recuerde que siempre estás presente en mi vida, que estás a mi lado, acompañándome y sufriendo conmigo, y gozando también conmigo.

¡Qué bueno eres Señor Jesús, que me amas a pesar de que tantas y tantas veces estoy como distraído, haciendo mil cosas o entretenido en bagatelas, y me olvido de pensar en Ti, de decirte que te amo! Y sin embargo Tú quieres mi corazón, porque eres el Dueño de todo el universo, pero no eres el dueño de mi corazón, del corazón de tantos hombres.

Jesús, desde hoy quiero encomendarme completamente a Ti y consagrarte a todos mis seres queridos, familiares y amigos, para que Tú dispongas de ellos y de mí a tu voluntad, ya que sé muy bien que lo que vale es cumplir tu adorable voluntad. Sólo te pido que tengas compasión de nosotros, que somos muy imperfectos, y que al menor soplo de contradicción ya caemos miserablemente y nos desanimamos.

Misericordia divina, ten  compasión especialmente de los pobres pecadores, que no te conocen, porque creen que eres un Dios castigador, y que no pocas veces así lo mostramos los católicos.

En fin, te ruego, Jesús mío, que no dejes de amarme y de prodigarme todos tus favores y ternuras, aunque yo a veces no los aprecie. Pero te prometo que en la eternidad te agradeceré y te amaré por todo lo que no te agradecí y amé en la tierra.

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San Benito…

ORACIÓN PARA PEDIR LA PROTECCIÓN DE SAN BENITO

Santísimo confesor del Señor; Padre y jefe de los monjes, interceded por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente.

Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas y hechicerías.

Pídele al Señor, remedie nuestras necesidades espirituales, y corporales. Pídele también por el progreso de la santa Iglesia Católica; y porque mi alma no muera en pecado mortal, para que así confiado en Tu poderosa intercesión, pueda algún día en el cielo, cantar las eternas alabanzas. Amén.

Jesús, María y José os amo, salvad vidas, naciones y almas.

Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.

NOVENA BREVE PARA PEDIR UNA GRACIA

Rezar durante nueve días consecutivos la siguiente oración:

OH San Benito, mi protector bondadoso y de cuantos van a ti en sus apuros. Intercede por mí a Dios para que alivie mis sufrimientos y dificultades que ahora me agobian

(pídase aquí la gracia que se desea obtener)

Te lo pido con toda confianza.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

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Empezar…

Vuelve a empezar   

Después del pecado.

Después del pecado invariablemente viene un tiempo de reflexión, de abatimiento, de remordimiento. Y esto es un don del Espíritu Santo, de modo que quien no lo padece, es porque está ya tan acostumbrado a pecar, que es difícil su conversión, pues su conciencia se ha como entorpecido, y Dios lo ha dejado como abandonado a su capricho.

Por eso nunca hay que pecar, pero si desgraciadamente hemos pecado, soportemos la humillación con valentía, porque si la falta nos ayuda a ser más humildes, entonces ¡bendita falta! Efectivamente no hay que hacer el mal para que resulte el bien, como dice el Apóstol; pero sabemos que Dios puede sacar el bien de los mayores males, y nada hay irreparable, si pedimos perdón a Dios y comenzamos de nuevo.

Lo que sucede es que muchas veces, después de pecar, estamos tan abatidos que no tenemos fuerzas para comenzar. Y a veces es nuestra propia soberbia la que nos pone delante lo que somos, y así nuestro orgullo no tolera que hayamos caído tan lastimosamente, y el demonio ayuda para terminar de abatirnos.

Recuperemos la alegría haciendo un acto de contrición perfecta y yéndonos a confesar cuanto antes con el sacerdote, y empecemos de nuevo, como si recién saliéramos de la pila bautismal, para entablar nuevamente el buen combate, porque los santos no fueron santos porque nunca pecaron, sino más bien porque nunca se cansaron de levantarse de sus caídas y volvieron a empezar.

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Santoral…

Miles de Peregrinos en Itatí, Argentina

 

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

(RV).- (Audio) RealAudioMP3 En Argentina -país de Papa Francisco-, María de Nazaret se venera en varias advocaciones. Una de las más antiguas -desde 1616- es Nuestra Señora de Itatí, que tiene su santuario a 70 kilómetros de la Ciudad de Corrientes.
Los peregrinos llegan de todas partes para agradecer y rogar tantos milagros por la intercesión de la Madre por sus hijos ante el Dios altísimo. La gente humilde agradece y pide las cosas esenciales como la salud, el pan, el trabajo, una casa, el amor y la unidad de la familia.
Uno de los milagros más notables de esta advocación ocurrió en 1748: Un gran malón se lanzó para saquear y destruir el poblado, pero cuando los indios llegaron a las puertas de Itatí, se abrió ante ellos una ancha y profunda zanja que les impedía el paso. Se retiraron despavoridos ante semejante protección y los habitantes del pueblo acudieron a la capilla para agradecer a su Patrona.

“Itatí” significa en lengua guaraní: “punta de piedra”. Según la tradición, la imagen fue encontrada sobre una piedra en el curso del río Paraná. Los religiosos franciscanos, que estaban desde 1528, la trasladaron a la capilla de la nueva población que pasó a llamarse: “Pueblo de Indios de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí”.

En esta representación de la Madre de Dios de un metro con veintiséis centímetros de altura, tallada en madera de timbó con el rostro de nogal, la Virgen se ve con las manos juntas a la altura del pecho rezando por aquellos que Jesús en la cruz le dio como hijos. El azul y blanco de su manto, con el dorado de la corana y los bordes del vestido, son los colores de la bandera argentina.

Dice Papa Francisco: “María nos ha abierto, nos ha hecho entrar en su casa, en su santuario y nos muestra a su Hijo. Ahora ella nos pide: «Hagan todo lo que él les diga» (Jn 2,5). Sí, Madre, nos comprometemos a hacer lo que Jesús nos diga. Y lo haremos con esperanza, confiados en las sorpresas de Dios y llenos de alegría”.

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Purgatorio…

30 06 2014 - 1

Matar el error, amar al que yerra

El Purgatorio existe. 

Los hermanos protestantes niegan el Purgatorio, y para ello suprimen de la Sagrada Escritura el libro de los Macabeos, donde se habla claramente de ofrendar por los difuntos para librarlos de sus pecados.

Pero también dentro de la misma Iglesia Católica no pocas veces están también los herejes, incluso sacerdotes, que niegan la existencia del Purgatorio. O si no lo niegan con las palabras, al menos lo niegan con las obras, porque jamás ofrecen Misas y sufragios por las almas que allí padecen, y desalientan a los fieles que quisieran ofrecerles esas ayudas.

Son verdaderos lobos rapaces disfrazados de ovejas, porque quien niega aunque sea sólo una verdad de fe, ya no es católico, y la existencia del Purgatorio es verdad de fe.

Así que no nos dejemos engañar por los de afuera o los de adentro que niegan el Purgatorio, porque sería seguir a Satanás, maestro del error, él mismo es el Error, y quiere inducir al mayor número de personas a la herejía y al error.

Tengamos en cuenta que el demonio, como buen ladrón y falsificador, no tratará de falsificar las monedas de poco valor, sino el oro y la plata. Por eso querrá quitar o falsificar la devoción a las Benditas Almas, e impedir que por ellas se ofrezcan Misas, oraciones, sacrificios y limosnas, pues él bien sabe que quien se dedica a aliviar a las almas que sufren en el Purgatorio, son presas perdidas para su avidez de demonio.

Nosotros, en cambio, que nos decimos católicos de verdad, creamos firmemente en el Purgatorio y en los tremendos sufrimientos que allí se padecen, porque si no lo creemos así, desengañémonos, pues no somos católicos.

30 06 2014 - 1


Oración…

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Image (6)PON TUS MANOS SOBRE MÍ                                                 
Pon tus manos sobre mí, Jesús,
tus manos humanas,
curtidas y traspasadas:
comunícame tu fuerza y energía,
tu anhelo y tu ternura,
tu capacidad de servicio y entrega.

Pon tus manos sobre mí, Jesús,
y abre en mi ser y vida
surcos claros y ventanas ciertas
para el Espíritu que vivifica:
líbrame del miedo y de la tristeza,
de la mediocridad y de la pereza.

Pon tus manos sobre las mías, Jesús,
que están sucias y perdidas;
dales ese toque de gracia que necesitan:
traspásalas, aunque se resistan,
hasta que sepan dar y gastarse
y hacerse reflejo claro de las tuyas.

Déjame poner mis manos en la tuyas
y sentir que somos hermanos,
con heridas y llagas vivas
y con manos libres,
fuertes y tiernas,
que abrazan. Amén.

Paz y Bien,Itzel Paz de Silgado



“Mantener la esperanza, dejarse sorprender por Dios y vivir con alegría” Papa Francisco


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