Just another WordPress.com site

Sin categoría

Santoral…

† Santoral               
Santa Cruz  
Hallazgo de la Santa Cruz
Año 326
 
Una canción religiosa dice: “Venid oh cristianos – la cruz veneremos – la cruz recordemos – de Cristo Jesús…
Tengamos siempre en nuestras casas la Santa Cruz. Un crucifijo que nos recuerde lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos. Y ojalá besemos de vez en cuando sus manos y sus pies. Así lo hacían siempre los santos.
No nos acostemos jamás ni nos levantemos ningún día sin hacer la señal de la cruz, bien hecha, despacio, desde la frente hasta el pecho y del hombro izquierdo hasta el derecho, y pronunciando los tres Santísimos nombres del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esto trae bendición y muchos favores celestiales, y aleja al demonio y libra de muchos males y peligros.
 
Oracion: 
 
Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios Nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
 
Historia:
Con este signo vencerás: 
Cuenta el historiador Eusebio de Cesarea que el general Constantino, hijo de Santa Elena, era pagano pero respetaba a los cristianos. Y que teniendo que presentar una terrible batalla contra el perseguidor Majencio, jefe de Roma, el año 311, la noche anterior a la batalla tuvo un sueño en el cual vio una cruz luminosa en los aires y oyó una voz que le decía: “Con este signo vencerás”, y que al empezar la batalla mandó colocar la cruz en varias banderas de los batallones y que exclamó: “Confío en Cristo en quien cree mi madre Elena”. Y la victoria fue total, y Constantino llegó a ser Emperador y decretó la libertad para los cristianos, que por tres siglos venían siendo muy perseguidos por los gobernantes paganos.
Escritores sumamente antiguos como Rufino, Zozemeno, San Cristótomo y San Ambrosio, cuentan que Santa Elena, la madre del emperador, pidió permiso a su hijo Constantino para ir a buscar en Jerusalén la cruz en la cual murió Nuestro Señor. Y que después de muchas y muy profundas excavaciones encontró tres cruces. Y como no sabían cómo distinguir la cruz de Jesús de las otras dos, llevaron una mujer agonizante. Al tocarla con la primera cruz, la enferma se agravó, al tocarla con la segunda, quedó igual de enferma de lo que estaba antes. Pero al tocarla con la tercera cruz, la enferma recuperó instantáneamente la salud. Y entonces Santa Elena, y el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en piadosa procesión por las calles de Jerusalén. Y que por el camino se encontraron con una mujer viuda que llevaba a su hijo muerto a enterrar y que acercaron la Santa Cruz al muerto y éste resucitó.
Por muchos siglos se ha celebrado en Jerusalén y en muchísimos sitios del mundo entero, la fiesta del hallazgo de la Santa Cruz el día 3 de Mayo.
Imagen

Necesidad de orar…

Necesidad de oración

 

Nos dice la Reina de la Paz:

12-9-1983: “¡Orad! Cuando os doy este mensaje no os contentéis con sólo escucharlo. Aumentad la oración y ved lo felices que os hace… Todas las gracias están a vuestra disposición. Todo lo que tenéis que hacer es merecerlas. Para poder hacer eso, ¡orad!” 

21-10-1983: “Lo más importante es rezar al Espíritu Santo para que descienda sobre vosotros. Cuando uno lo posee, lo tiene todo”.

28-11-1983: “Hijos míos, ¡orad, orad, orad! Recordad que lo más importante en nuestras vidas es la oración”. 

25-10-1984: “Sólo oren y Dios les concederá las gracias que ustedes buscan”.

8-11-1984: “Oren al Espíritu Santo para que Él los ilumine. Si ustedes supieran cuántas gracias les concede Dios, orarían sin cesar”.

30-7-1987: “Hijos, las tinieblas reinan en el mundo entero. Las personas son atraídas por muchas cosas y se olvidan de lo más importante… En la actualidad, muchas personas viven sin fe. Algunos no quieren ni oír hablar de Jesús. ¡Y todavía quieren tener paz y satisfacción! Hijos, esta es la razón por la que necesito vuestras oraciones: La oración es el único camino para salvar el género humano“.

Imagen


Lo mismo…

Matar el error, amar al que yerra

No es todo lo mismo. 

A veces se escucha decir, incluso en ambientes católicos, que es lo mismo ser católico que protestante, o judío o musulmán; que todas las religiones tienen parte de verdad y que todas llevan al cielo.

Tengamos mucho cuidado porque si, por ejemplo, llamar “hermanos separados” a los protestantes, nos hace claudicar en nuestro catolicismo y aceptar las herejías de ellos, entonces es mejor que los sigamos llamando “herejes”, porque si bien hay que amar a todos, no hay que hacerse cómplice de sus errores.

La Iglesia Católica tiene la Verdad, y en las demás religiones hay trazos de verdad. Pero no podemos mezclar todo y hacer un compendio donde la Iglesia Católica sea una más entre otras.

La Iglesia Católica es, -o debería ser-, guía de los pueblos de la Tierra. Y Jesucristo no es un hombre más sino que es el Hombre-Dios, que no se puede equiparar a Mahoma ni a Buda o Lutero ni a ninguno.

Ya el Apóstol San Juan, a quien conocemos como el apóstol del amor y de las confidencias del Corazón de Jesús, nos pone en guardia y nos dice que si alguien viene a nosotros con distinta doctrina que la que nos enseña la Iglesia Católica, ni lo recibamos ni lo saludemos siquiera. Porque hay que amar a todos, y mucho, pero no hay que aceptar sus errores teológicos y doctrinales. No debemos despreciar a ninguno, pero seamos impenetrables a las herejías de los “hermanos separados” y de toda otra creencia.

A veces no sabemos encontrar el justo medio en que brilla la virtud, y por querer amar al pecador, terminamos también aprobando su pecado. O condenamos tanto el pecado, que también odiamos al pecador. Ninguna de estas dos actitudes es la correcta, sino que hay que “matar el error, y amar al que yerra”, como lo ha dicho San Agustín.

Imagen


Imagen

Surcando los caminos…

Surcando los caminos...


Evangelio del día…

martes 29/ABR/14

Evangelio del día 

Jn 3, 7-15. 

Cuerpo glorioso. 

Jesús dijo a Nicodemo: “Ustedes tienen que renacer de lo alto. El viento sopla donde quiere; tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu”. “¿Cómo es posible todo esto?”, le volvió a preguntar Nicodemo. Jesús le respondió: “¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna”. 

Reflexión: 

Sigamos con la alegría de que Jesús ha resucitado. Vayamos a estar con Él, presente con su Cuerpo Glorioso en la Eucaristía. Estemos contentos que Jesús ha vencido a la muerte y a nosotros nos espera la misma suerte que a Él, si somos fieles a Dios y a sus mandamientos. Aunque de momento tengamos que sufrir en este mundo, vivamos con el pensamiento puesto en la gloria futura que nos espera y vivamos alegres, sintiéndonos muy amados por Dios.

Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de estar alegres aún en medio de las tribulaciones de este mundo y con el pensamiento puesto en el Cielo que nos espera.

Jesús, María, os amo, salvad las almas.

 

Imagen


Imagen

Papa Francisco…

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
¿Quién puede presumir de no ser un pecador? Ninguno. Pidamos perdón al Señor por nuestros pecados.


Confianza…

CONFIANZA EN DIOS

(Palabras de Jesús a Santa Faustina Kowalska)

 

“Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá”.

“Si tu confianza es grande, mi generosidad no tendrá límites”.

“Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias”.

“Oh, cuánto me hiere la desconfianza del alma. Esta alma reconoce que soy santo y justo, y no cree que Yo soy la Misericordia, no confía en Mi bondad. También los demonios admiran Mi justicia, pero no creen en Mi bondad”.

“Proclama que la misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la misericordia”.

“Todo lo que dices sobre Mi bondad es verdad y no hay expresiones suficientes para exaltar Mi bondad”.

“Cuando un alma exalta Mi bondad, entonces Satanás tiembla y huye al fondo mismo del infierno”.

“Escribe: Todo lo que existe está encerrado en las entrañas de Mi misericordia más profundamente que un niño en el seno de la madre. Cuán dolorosamente Me hiere la desconfianza en Mi bondad. Los pecados de desconfianza son los que Me hieren más penosamente”.

“Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi Misericordia”.

“Que se acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con mi paz divina”.

Imagen


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.